A lo largo del camino me encuentro con tanta gente que se queda atrapada en sus pensamientos. Una y otra vez negando el infalible hecho de que la vida continúa y que la única forma de sobrevivír al juego es irse adaptando.
Obviamente me debo incluir, aunque no lo quiera aceptar, dentro del quorum de la resistencia. No es fácil cambiar y es menos fácil aceptar que debemos hacer el cambio.
Que yo me reconozca como una persona de "verdades absolutas e inamovibles" dice al menos que encontré la punta del hilo. Que me de cuenta de cuanta falta me hace flexibilizar esas verdades dice que he comenzado a desenredar la madeja.
La vida nos repite las lecciones una y otra vez con distintos personajes y en distintos escenarios para ver si ya hemos aprendido. Y en este último tiempo yo veo lo que pasa a mi alrededor y siento que algunas cosas que están pasando ya las he vivido (la forma en que me siento), las exigencias de los demás, mi falta de autoestima que me lleva a ceder ceder ceder porque quiero hacer feliz a todos y que así me quieran...
Y bueno. Esta vez me quiero mas yo. Tengo todo lo que necesito por mi misma y más del amor que podría haber soñado tener gracias a mi cachorro de león. Así que los que han venido con exigencias descabelladas y a destiempo les dejo este mensajito: GRACIAS! Gracias porque reconozco por primera vez que ya he aprendido la lección, y esperen sentaditos si piensan que voy a ir de trapeador a hacerlos felices. Yo tengo mucha paciencia así que puedo esperar tranquila hasta que descubran lo que deben hacer por ustedes mismos.
Y cierto. Feliz día de las madres. No quiero sonar narcisista pero me felicito a mi. Que en cierto punto de mi vida decidí romper con algunos ciclos familiares. Y a las bondadosas mujeres que me han inspirado y apoyado a lo largo de estos años.
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