martes, marzo 01, 2011

El bendito seguro social

Si bien es cierto que ha mejorado mucho la infraestructura y organización de los centros de salud del estado, también es cierto que les hace falta a algunos (no a todos) trabajadores de dichos centros aprender a tratar justamente a los usuarios.

Señores, si odian su trabajo, renuncien y hagan algo que sí les guste hacer, no se desquiten con los pacientes que no tienen la culpa.

Tuve la mala suerte de toparme con un médico que se quiso pasar de vivo e intentó por todos los medios sacarme dinero en exámenes en laboratorios fuera del seguro y luego intentando convencerme de que le de el "cachuelo" al man, de paso sensacionalistamente me fue diciendo como quien no quiere la cosa que en mi caso la cesárea era inminente... y todo porque me vieron cara de pelucona. Créanme, si tuviera suficiente dinero como para prescindir de la atención y subsidios del Seguro Social, no me tomaría ni siquiera la molestia de sacar citas por teléfono e ir para que me digan lo mismo que me dice el médico privado. Simplemente no tiene lógica.

Tuve que hacer algo que normalmente ODIO y detesto hacer: usar una palanca para que el ilustre y antes mencionado ser me de mi permiso (y se le pasaron los días ya no son 15 sino 10 con las completas) para dejar de ir a trabajar... y esa fue la única manera porque si no se hablaba con el tipo créanme que Federico hubiera nacido en la oficina.

Estas son la clase de cosas que te decepcionan. ¿Por qué todo el mundo tiene que actuar así? En serio digo, si no les gusta lo que hacen !NO LO HAGAN! dediquen su vida a algo que les traiga felicidad y dicha porque las cosas que no se hacen con amor siempre están mediocremente hechas.

No hay comentarios: